EDICIÓN 2011

GANADORES CATEGORÍA EXTREM

Benoit Landanger - Didier Deblaize (Toyota - FR)
Josep Molist - Josep Mª Vilaregut (Toyota - ES)
Miguel Angel Pérez - Ibon Royo (Toyota - ES)


CRÓNICA 3ª EDICIÓN


IMPRESIONANTE!Esta es la palabra más pronunciada al finalizar la 3ª edición de DESERT RAID.

Todos los equipos están encantados de haber participado en esta prueba, y sobre todo de haberla vivido con unos compañeros tan increíbles como los de esta edición.



Nos encontramos todos los equipos el sábado por la mañana en el Puerto de Marsella para tomar el ferry con destino Túnez. Las ganas de acceder a los detalles de cada etapa, (que la organización mantiene en absoluto secreto), y de pisar arena son comunes a todos los participantes. La travesía transcurre entre risas, conversaciones e intercambio de información.

El domingo llegamos puntualmente a Túnez. Los trámites y paso de aduana los hacemos de manera inusualmente rápida gracias a la colaboración de las autoridades tunecinas, que nos están esperando y nos facilitan al máximo todos los trámites. Bajamos por autopista hasta Douz, situada a las puertas del Desierto.

En esta edición, la Organización pone a disposición de los equipos un camión de transporte para aligerar los vehículos al máximo. Así pues, todos los equipos empiezan a traspasar al camión la carga extra. Las dunas van a marcar el desarrollo del rally y es necesario disminuir al máximo el peso de los coches y su punto de gravedad.

Al tratarse de una prueba de orientación y navegación amateur, no hay un canon de preparación establecido, por lo que encontramos vehículos prácticamente de serie y monstruos que impactan solo verlos.

En un ambiente distendido y cordial y sobretodo muy divertido, celebramos el primer briefing de la prueba. Máxima expectación: todos los oídos puestos en las explicaciones de la Organización, y todas las miradas puestas en el principal rival a superar: Joan Lario y su imponente Toyota FJ, campeón de las dos ediciones anteriores que, una vez más, era el gran favorito a ganar el rally.

Empieza el briefing y la Organización nos entrega los waypoints de la primera etapa. Ya está! Empieza la lucha contra reloj para diseñar la mejor estrategia de etapa, analizando mapas, midiendo cotas y distancias y analizando todos los detalles para optimizar al máximo la eficiencia del recorrido.

ETAPAS

DESERT RAID, fiel a su lema “100% arena y aventura”, se inicia a las puertas del desierto, a escasos centenares de metros de las primeras dunas.

Es la primera toma de contacto y los primeros atascos empiezan a marcar las diferencias, así como las estrategias. Aparecen los primeros cordones de dunas de media altura, con algunos tramos muy técnicos, que nos hacen trabajar y disfrutar a todos.

En el ecuador de la etapa nos espera una agradable sorpresa: escondido en la arena y entre grandes las dunas, encontramos un gran campo de rosas del desierto!

Finaliza la etapa de manera desigual para los equipos: algunos llegan sin problemas, otros llegan tarde con la correspondiente penalización y algunos han de ser rescatados por la Organización y guiados hasta el campamento.

En esta primera etapa destaca el piloto francés Benoit Landanger, que con un HDJ de serie, circula desde el primer minuto un ritmo muy alto, pasando por todos los waypoints, y además en solitario. Una estrategia muy arriesgada que al final de la etapa le da muy buenos resultados.

Joan Lario, finaliza en segunda posición, a pocos puntos Landanger. Otros equipos, como Infernal Team y los HDJ 100 del Som-Hi, obtienen también muy buenas clasificaciones, lo que promete una edición muy apasionante.

Por la noche el ambiente deja de ser competitivo y se convierte en una verdadera fiesta: risas y bromas se suceden hasta tarde.

La dureza de algunos tramos en esta etapa, obliga a los equipos a trabajar muy duro abriendo constantemente nuevas trazas y pasos entre las dunas, a golpe de de winch, palas y planchas. La dureza de la etapa viene compensada por la belleza de los cordones de dunas y por lo divertido de la etapa.

La llegada a Meta es fantástica y se produce justo a la puesta de sol, que nos regala unas imágenes de ensueño. Y por la noche, un ambiente muy español: fiesta y risas hasta muy tarde. Los franceses, con bastante razón, se sorprenden de estos horarios en una competición, pero no dudan en sumarse al jolgorio.

Amanece y empieza la etapa reina del rally, que finalizará en la mítica montaña de Timbaine, en el centro del Gran Erg Oriental tunecino.

Sólo tomar la salida nos enfrentamos a cordones de dunas de notable envergadura, donde la Organización ha situado algunos waypoints de gran dificultad.

La fiesta de la noche anterior ha dejado paso de nuevo a la competición y los equipos se centran en ir superando las dificultades de la etapa. Cada equipo con su propia estrategia: ya sea en solitario o formando alianzas con una coordinación milimétrica: unos abriendo y navegando, mientras que otros rescatan a los compañeros atrapados en la arena.

Con las luces del atardecer llegamos al mágico Campamento de Timbaine. Nos sorprende gratamente encontrar en medio de la nada este enclave digno de las mil y una noches, con sábanas, duchas, y un ambiente muy chil-out. Toda una delicia que todos agradecemos.

Empieza la etapa más larga del rally, que nos obliga a modificar estrategias, ya que a medida que avanzamos es más difícil encontrar las trazas de otros equipos.

Recorrer cerca de 100 km de dunas abriendo roderas sin ver a nadie, es una sensación increíble, mezcla de privilegio y desolación. La belleza del Gran Erg, con sus espectaculares dimensiones y paisajes, nos deja maravillados a todos: es un desierto único que muy pocos pilotos se atreven a cruzar, y nosotros estamos entre los privilegiados que lo hacen.

La etapa es fantástica y los cordones finales de dunas ponen en dificultades a más de un equipo. Al caer la noche nos espera el magnífico campamento de Ksar Ghilane, con baño termal incluido.

Los equipos de Pep Molist y de José Antonio Guerra, están presentando una dura batalla el líder provisional de la clasificación, el piloto francés Benoit Landanger. La etapa de mañana promete ser apasionante!

El eslogan 100% arena sigue cumpliéndose de principio a fin en esta última etapa, que presenta una dificultad añadida por la organización: la situación de algunos waypoints nos obliga a superar una sucesión de cordones de dunas muy técnicos, que de nuevo nos hacen replantear algunas estrategias.

A pocos km de la meta, una desafortunada avería deja fuera de competición al equipo Infernal Team, y en contrapartida, el equipo de Pep Molist, que va mejorando posiciones de forma regular día a día, logra la victoria de la etapa.

El resultado de esta edición 2011 es la merecida victoria del equipo Benoit Landanger, que impuso una estrategia muy osada desde el primer día, con una segunda posición para el equipo de Pep Molist, que ha demostrado un nivel extraordinario de conducción y navegación por dunas. La Tercera posición es para Miguel Ángel Pérez, ejemplo de cómo con ilusión y estrategia, se puede estar entre los mejores.

El resultado final a nivel de grupo humano, es inmejorable, pues a pesar de tratarse de una competición, el fantástico ambiente de amistad y compañerismo creado entre todos los participantes, no sólo en los momentos de relax sino también durante la competición, todo ello rodeados por un entorno natural excepcional, hacen que todos los participantes coincidan en una cosa: “ Volveremos el Año que viene”.

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